La historia de la fotografía es muy larga. Mucho. Tanto que se remonta a la antigua Grecia, cuando pensadores griegos como Aristóteles y Euclides ya hablaban del principio de la cámara oscura. Pero oficialmente se considera su comienzo el 19 de agosto de 1.839, cuando el gobierno francés liberó la patente del daguerrotipo.
Es decir, 182 años de historia “oficial” en la que han pasado muchas cosas, algunas más importantes que otras. Vamos a repasarla a través de diez hechos que, a nuestro juicio, supusieron un punto de inflexión y marcaron el camino a seguir.
La primera fotografía de la historia
Lógicamente el primero tenía que ser el momento en que se tomó la primera fotografía de la historia. Al menos la que se conserva como tal. Data de 1.826 y en realidad era una “heliografía” porque así es como denominó el francés Joseph Nicéphore Niépce el proceso a través del cual logró que la imagen creada por una cámara oscura quedara fijada en una placa de peltre a la que aplicó betún de judea.
Niépce fue el primero en conseguir algo que se llevaba intentando desde hacía siglos, y por ello se le considera el padre de la fotografía. La imagen se denomina “Vista desde la ventana en Le Gras” porque mostraba la vista desde su casa y para poder fijar la imagen necesitó nada menos que ocho horas de exposición.
La primera cámara
Tras conocer lo que había logrado Niépce, y trabajar mano a mano con él, el pintor y escenógrafo también francés Louis Daguerre desarrolló la que se considera primera cámara fotográfica de la historia, el daguerrotipo. La idea era encontrar un nuevo proceso que permitiera acortar la larga exposición necesaria para lograr una heliografía (unas dos horas en los últimos prototipos) y dejarla en apenas minutos.
Esto lo consiguió usando distintos materiales y recurriendo a un proceso químico que permitía lograr imágenes con mucha mayor definición. Gracias a ello realizó en 1.838 la imagen “Boulevard du Temple de París”, primera fotografía en la que aparece una persona y cuyo tiempo de exposición fue de sólo 15 minutos.
Daguerre presentó su invento en la Academia de las Ciencias en París con lo que logró popularizar su cámara y comercializar medio millón de aquellos daguerrotipos. Finalmente, como decíamos al principio, en agosto de 1.839 el gobierno francés compró la patente y la puso a disposición del público en general, lo que permitió que se extendiera por el resto de Europa y los Estados Unidos.
Se inventa el proceso negativo-positivo
Tanto la heliografía como el daguerrotipo -y los muchos procesos similares que se desarrollaron a partir de la difusión de la patente del segundo- se basaban en obtener una única copia positiva de la fotografía. Pero un inventor británico llamado William Fox Talbot patentó en 1.841 un nuevo sistema denominado calotipo.
Tras haber logrado imágenes negativas realizadas por contacto directo de hojas, flores o telas con una superficie sensible (lo que llamó “dibujos fotogénicos” y con los que realizó el que se considera primer photobook de la historia), finalmente consiguió un nuevo procedimiento.
Éste permitía obtener una imagen negativa en un papel sensible previamente tratado con nitrato de plata y ácido gálico que posteriormente era revelado y fijado. Más tarde el negativo se procesaba para obtener múltiples copias positivas. Es decir, tal y como se estandarizó a partir de entonces.
Kodak lanza la primera cámara para todos
Sin duda Kodak es uno de los nombres que más asociamos a la historia de la fotografía. Y con razón. La empresa de George Eastman lanzó en 1.888 una cámara que contenía un rollo de película, sistema que sustituiría definitivamente a las placas de cristal que hasta entonces usaban la mayoría de cámaras. Gracias a esta invención se consiguió que la fotografía llegara a un público masivo.
De hecho, Kodak se hizo famosa por comercializar aquella cámara, que contenía un rollo de 100 exposiciones, con el famoso eslogan “Usted sólo tiene que apretar el botón y nosotros hacemos el resto”.
Aquello fue una revolución al poner en manos de cualquiera la posibilidad de hacer fotografías sin necesidad de tener conocimientos sobre los largos y complicados procesos que se requerían hasta entonces.
Nace el fotoperiodismo
Durante mucho tiempo la fotografía fue considerada una curiosidad científica con fines experimentales, pero poco a poco se fue revelando su faceta artística así como su poder documental.
Ya en 1.855 el fotógrafo británico Roger Fenton documentó la guerra de Crimea con su cámara. Algo por lo que es considerado por mucho como el primer fotógrafo de guerra. Pero lo cierto es quela técnica era aún tan rudimentaria que no pudo retratar la contienda como tal.
No fue hasta más tarde, 1.881, cuando el alemán Reinhold Thiele fue enviado por el diario londinense The Graphic para documentar la segunda guerra de los bóeres en Sudáfrica y regresó con unas imágenes tan crudas que incluso tuvieron que descartarlas.
Leica y el formato de 35 mm
Si Kodak fue el artífice del rollo de película, el mérito de que el formato de 35 mm se popularizara masivamente fue, ya en el Siglo XX, del alemán Oskar Barnack. Trabajando para la empresa Leitz, que se dedicaba a desarrollar y fabricar dispositivos ópticos, este ingeniero se empeñó en crear una cámara que fuera pequeña y manejable, con la que se pudieran hacer varias tomas de una sola vez y fuera rápida.
En 1913 creó el primer prototipo, la UR-Leica, que utilizaba película en rollo de 35 milímetros, un estándar que había sido desarrollado en 1889 a medias por Kodak y Thomas Alva Edison.
Y ya en 1925 presentaron la Leica I, que obtuvo una gran acogida y supuso el punto de partida una revolución para la fotografía. Sobre todo para los fotoreporteros que tuvieron en su mano una nueva herramienta, pequeña, rápida y capaz, para capturar imágenes en cualquier lugar.
Llega la fotografía instantánea
Ahora con la tecnología digital estamos acostumbrados a la inmediatez. Pero durante muchos años desde que hacíamos una foto hasta que podíamos ver el resultado podía pasar mucho tiempo.
Por eso, un buen día la hija de Edwin Land, un científico e inventor norteamericano que desarrolló el primer filtro polarizador y fundó una empresa denominada Polaroid, le preguntó a su padre: Papá ¿por qué no puedo ver ya la foto que me has hecho?
Edwind se puso manos a la obra y en sólo cuatro años ya tenía un prototipo que, en 1948 derivó en la primera cámara instantánea del mercado, la Polaroid Land 95ª. Una cámara que permitía obtener una copia positiva de la imagen en solo un minuto. Este invento fue el buque insignia de Polaroid hasta que comenzó la era digital, pero en los últimos años ha vuelto a cobrar una gran popularidad. Es verdad que ahora ya más de la mano de las Instax de Fujifilm que de la renacía Polaroid.
Nace Magnum Photos, la primera agencia de fotógrafos
¿Qué sería de la fotografía sin los grandes fotógrafos y fotógrafas? Pues sí en algún momento ha habido un lugar donde se concentraran la mayor cantidad de grandes nombres de este arte fue a finales de los años 40 del siglo pasado, cuando Henri Cartier-Bresson y otros colegas -entre ellos Robert Capa- deciden unir sus fuerzas para defender los derechos de los fotógrafos.

Con esta idea, en 1.947 fundaron la Agencia Magnum, la asociación fotográfica más influyente de la historia. Por ella pasaron muchos de los fotógrafos más importantes de la historia y en cuyo catálogo están muchas de las imágenes más famosas de la historia de la fotografía documental.
Llega la fotografía digital
Si algunos de los hechos o inventos que hemos contado cambiaron la industria, seguramente la mayor revolución se gestó en los años 70, cuando un ingeniero de Kodak llamado Steven Sasson creó la primera cámara fotográfica digital. O, mejor dicho, el primer prototipo de una cámara electrónica, primer paso hacia las futuras cámaras digitales.
En concreto fue en 1.975 cuando, por primera vez, un dispositivo electrónico podía capturar imágenes fijas a través de un CDD.
Eso sí, aquella “cámara” pesaba más de tres kilos, sólo hacía fotos en blanco y negro con una resolución “estratosférica” de 0,01 megapíxeles que se almacenaban en una cinta magnética y se visualizaban en un pequeño televisor.
No fue hasta los años 90 cuando se empezaron a comercializar las primeras cámaras digitales, pero aquello fue el comienzo de una revolución que ha llegado hasta nuestros días.
Llegan los teléfonos inteligentes
El último gran cambio en la historia de la fotografía llegó de la mano de los teléfonos móviles dotados de cámara de fotos. Los primeros terminales datan de la 70, pero hasta 1.997 no se lanzó uno que tenía cámara incorporada; aunque sin duda la mayor revolución llegó en 2.007 con el lanzamiento del iPhone, que inició la masiva popularización de la fotografía que vivimos hoy día gracias a los smartphones.
El primer iPhone contaba con una cámara de apenas dos megapíxeles, pero estrenaba la interfaz táctil que revolucionó el sector de la telefonía y fue el inicio de lo que hoy conocemos: dispositivos que se pueden llevar a todas partes en el bolsillo, fáciles de utilizar y con cámaras cuya calidad fue mejorando paulatinamente hasta hacer prácticamente desaparecer las cámaras compactas.








